No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas...
Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma cada paso de gesto que da.
Pero además le he visto serio, ser él mismo, y en serio que eso no se puede escribir en un poema.
Por eso, eso que me cuentas de que: míralo como bebe las cervezas y cómo se revuelve sobre las baldosas y qué fácil parece a veces enamorarse.
Todo eso de que él puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir viva, y qué cojones a la mierda con la autodestrucción.
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde ese día que dio dos besos y me dijo su nombre.
Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio, y que él aparezca de golpe y de frente para decirte:''venga hazte un peta y me lo cuentas.''
No sabes lo que es despertarte y que él se retuerza y bostece, te abrace y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende que perdáis la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras, y las bragas por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocar, son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mi de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos.
Que yo también le veo. Que cuando él cruza debajo del cielo, sólo la tonta mira al cielo.
Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio inferior.
Que conozco su voz en formato susurro, formato gemido y formato secreto.
Que me sé sus cicatrices y el sitio en que le tienes que tocar en el este del pie izquierdo para conseguir que se ría.
Y me sé todo sus lunares y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra.
Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.
Que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores.
Y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna. Y mira que hay tontas enamoradas en este mundo.
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, rendido a ese puto milagro que supone que exista.
Que le he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos.
Y le he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino, le he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana, y que no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo. Sobre el mismo.
Que razones tenemos todos, pero yo muchas más que vosotros.
jueves, 21 de noviembre de 2013
martes, 3 de septiembre de 2013
03.
Soy de esas que no tienen un color favorito, ni una comida, ni siquiera una canción. A veces creo que los días pasan por pasar y que no es mucho lo que yo hago aquí. Tengo una manía entre muchas, y es que le doy vueltas a todo, cuando algo va bien, si no se estropea por un motivo, siempre lo acabo estropeando yo. Supongo que estoy acostumbrada a que nada me vaya bien. A veces creo que tengo un problema para llegar a querer, o es que no sé expresarlo bien. No sé, creo que cada día que pasa soy más fría, más distante con todo el mundo, no me fio de nada ni de nadie, y eso la gente lo nota. Supongo que una se va haciendo mayor y va pasando por experiencias y se da cuenta de que poca gente va a estar ahí de verdad.
Últimamente me cuesta distraerme, divertirme, aprovechar estos últimos días de verano. Si estoy en casa, me agobio, me aburro. Pero salgo a la calle y la cosa no cambia mucho. A veces no me entiendo ni yo.
En ocasiones me doy cuenta de pequeños detalles, como querer dar un abrazo y que no te salga darlo, o querer contar algo y acabar callando. De vez en cuando pienso en como será mi futuro, si va a seguir igual o si por alguna razón va a cambiar. Otras simplemente quiero acabar con todo esto de una vez y ya.
Muchos os quejáis de que el amor es una mierda, yo ni siquiera he llegado a sentirlo de verdad, no he tenido a quién contarle mis penas, con quién reír o a quién llorarle. De hecho, cada día estoy más segura de que no lo voy a tener nunca. Tengo una sensación de vacío enorme pero no consigo llenarla, no me sale, no puedo.
Últimamente me cuesta distraerme, divertirme, aprovechar estos últimos días de verano. Si estoy en casa, me agobio, me aburro. Pero salgo a la calle y la cosa no cambia mucho. A veces no me entiendo ni yo.
En ocasiones me doy cuenta de pequeños detalles, como querer dar un abrazo y que no te salga darlo, o querer contar algo y acabar callando. De vez en cuando pienso en como será mi futuro, si va a seguir igual o si por alguna razón va a cambiar. Otras simplemente quiero acabar con todo esto de una vez y ya.
Muchos os quejáis de que el amor es una mierda, yo ni siquiera he llegado a sentirlo de verdad, no he tenido a quién contarle mis penas, con quién reír o a quién llorarle. De hecho, cada día estoy más segura de que no lo voy a tener nunca. Tengo una sensación de vacío enorme pero no consigo llenarla, no me sale, no puedo.
martes, 16 de julio de 2013
.
Creemos conocernos, ¿pero hasta que punto lo hacemos?. Muchas veces no somos conscientes de las cosas, o no queremos serlo. Somos capaces de incluso hacer daño, para conseguir lo que queremos.
Somos obsesivos, rencorosos, manipuladores. Es normal que no me entiendas, qué cojones ni siquiera yo misma lo hago. Confundimos el capricho con la necesidad. A veces termino aborreciendo a la raza humana, aunque yo forme parte de ella, a mi también me odio, claro. Somos capaces de hablar con mentiras, sólo por ver la reacción de un rival. De sangre fría, muchas veces actuamos sin pensar, y así nos va. Estamos tan acostumbrados a ser dañados, que acabamos autodestruyéndonos a nosotros mismos, no sé si por motivo o por costumbre, somos lo que se llama jóvenes con mente suicida.
domingo, 23 de junio de 2013
Cuántos daños para tan pocos años.
Un día más, sales ahí. Y te enfrentas a la realidad. Un día más finges estar bien engañando con tu bonita sonrisa. Pero cada día que pasa estás más cansada, cansada de tener que darlo todo por gente que no da nada por ti. De tener que aguantar críticas, desprecios, decepciones. Estás cansada de caer y tener que levantarte sola. Que necesitas un puto abrazo y nadie está ahí para dártelo, ¿sabes?.
Has aprendido que es mejor guardarse las cosas, porque si hablas es peor. Y esa manía que tenías de confiar tan rápido en la gente te ha dado un escarmiento. Es que ya ni confías ni en ti misma.
De buena te toman por tonta, y eso es algo que he aprendido a base de palos. Aquí o jodes o te joden.
Que no importa que en los buenos momentos tengas a mucha gente ahí si cuando estás jodida estás sola.
Si alguien te hace llorar más de lo que te hace sonreír entonces no vale la pena.
Y no le deis tanta importancia a los años porque se madura a base de daños, mírala a ella cuántos daños para tan pocos años.
Has aprendido que es mejor guardarse las cosas, porque si hablas es peor. Y esa manía que tenías de confiar tan rápido en la gente te ha dado un escarmiento. Es que ya ni confías ni en ti misma.
De buena te toman por tonta, y eso es algo que he aprendido a base de palos. Aquí o jodes o te joden.
Que no importa que en los buenos momentos tengas a mucha gente ahí si cuando estás jodida estás sola.
Si alguien te hace llorar más de lo que te hace sonreír entonces no vale la pena.
Y no le deis tanta importancia a los años porque se madura a base de daños, mírala a ella cuántos daños para tan pocos años.
domingo, 9 de junio de 2013
Hola, soy yo.
Hola, soy yo. A la que tanto te encanta hacer rabiar, pero a la que en el fondo adoras. Se podría decir que fui una variable enloquecida de tu vida, porque al fin y al cabo, tú tampoco sabes que cojones estabas haciendo conmigo. Seguramente vea esto mucho más adelante y me reiré de lo pipa que era. Hasta entonces, sigo aquí. De momento ya he superado la fase de no querer saber nada de tí. La verdad es que es triste, pero eres mi debilidad, y aunque no aguantáramos mucho, estoy aquí, y lo sabes. Hola soy yo, te he hecho una cantidad innumerable de cartas de amor de las que ahora me arrepiento. Hola soy yo, sigues siéndolo todo para mi, pero ya.. hay un final firmado, Y acostumbrate a la idea, porque ya te dije que no habría nadie que te quisiera como aún lo hago, que vayas admitiendo que puede que eches de menos nuestras conversaciones todos lo momentos juntos y todas las cosas que nos dijimos, o puede que no.. ya sabes, que tengas suerte en la vida que aparezca alguien que te haga olvidarte de mi y que Adiós.
Búscame.
Era yo, la que se moría de ganas por tenerte,la que no dejaba de echarte de menos, la que esperaba un para siempre. Ahora búscame cuando no tengas a nadie que te diga que te quiere, cuando eches de menos las risas, las caricias que erizan la piel, las conversaciones sin rumbo, los abrazos en los malos momentos y las locuras.
Búscame cuando necesites a alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta que nadie tiene esos detalles. Búscame cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa y lo bien que saben tus labios. Búscame cuando mires tu móvil esperando una llamada que ya no llega, cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y te gires esperando que sea yo la que está ahí. Búscame cuando necesites cerillas para encender lo que se ha apagado, cuando las discusiones sean aburridas y los días rutinarios, cuando no tengas a nadie con quien bromear, cuando eches de menos aquellas conversaciones eternas, los enfados tontos. Búscame cuando recuerdes las tardes que pasamos juntos, cuando me decías lo fea que me veía y yo me enfadaba sonriendo. Búscame cuando al recordarlo todo me eches en falta y te arrepientas de no tenerlos ahora.Cuando te acuerdes de aquella noche entre sonrisas tontas, cuando intentes recordar donde empezó todo, y entonces te des cuenta que no fue tan malo estar conmigo. Búscame cuando necesites que alguien lo de todo por ti cuando recapacites y te des cuenta de lo mucho que te quería, cuando sientas las necesidad de quererme y de tenerme. Búscame cuando tu ego necesite que le supliquen. Porque nadie va a ser capaz de quererte como yo aún lo hago.
Búscame cuando necesites a alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta que nadie tiene esos detalles. Búscame cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa y lo bien que saben tus labios. Búscame cuando mires tu móvil esperando una llamada que ya no llega, cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y te gires esperando que sea yo la que está ahí. Búscame cuando necesites cerillas para encender lo que se ha apagado, cuando las discusiones sean aburridas y los días rutinarios, cuando no tengas a nadie con quien bromear, cuando eches de menos aquellas conversaciones eternas, los enfados tontos. Búscame cuando recuerdes las tardes que pasamos juntos, cuando me decías lo fea que me veía y yo me enfadaba sonriendo. Búscame cuando al recordarlo todo me eches en falta y te arrepientas de no tenerlos ahora.Cuando te acuerdes de aquella noche entre sonrisas tontas, cuando intentes recordar donde empezó todo, y entonces te des cuenta que no fue tan malo estar conmigo. Búscame cuando necesites que alguien lo de todo por ti cuando recapacites y te des cuenta de lo mucho que te quería, cuando sientas las necesidad de quererme y de tenerme. Búscame cuando tu ego necesite que le supliquen. Porque nadie va a ser capaz de quererte como yo aún lo hago.
Pasado pisado.
Dime que tú nunca has sentido esas mariposas, y que nunca has echado de menos lo que un día fuimos. Dime que solo fue algo como todo lo demás, dime que no fue nada especial. Dime que después de todo sigues siendo el mismo que eras antes y que esto no te ha cambiado. Dime que nunca me quisiste y que siempre fue un juego. Dímelo, y todo se quedará ahí. Pero la verdad es que sé que no has tratado a nadie como lo has hecho conmigo, ni has sonreído nunca de una forma tan similar como cuando estabas a mi lado, que podrás tener esa imagen de chulo y de que todo te de igual, pero yo sé que no es así. Porque tú y yo sabemos que realmente he sido una parte importante para ti, y que el puto ego y orgullo te ha quitado. ¿Y sabes lo mejor de todo? Que pensaba que después de esto la que lo pasaría mal sería yo, pero ya ves, aquí estoy cargada de energía y queriendo, a personas que de verdad merecen la pena, como un día te quise a ti.
domingo, 19 de mayo de 2013
01.
Gorda. Y os preguntaréis por qué comienzo esta entrada con esa palabra. No es una palabra cualquiera, es una palabra que me lleva marcando mucho tiempo, y como me marca a mi, marca a muchos más. Es una palabra que puede hacer verdaderamente daño, y que nos lleva a hacer cosas de las que muchas veces no estamos orgullosos.
Sí, dependes de unos simples números para ser feliz. Yo sé perfectamente como soy, y que defectos tengo. Pero siempre llega alguien para recordartelos continuamente. Te miras al espejo y piensas, me doy una mezcla entre pena y asco. Y eso es muy triste, pero es así.
Nos han acostumbrado a eso, y por eso algunas personas cogen tal obsesión que pase lo que pase jamás podrán verse bien del todo.
Llega un momento que a todo el mundo le ves perfecto menos a ti, cada vez te ves más gorda y peor. Y no te vale que te digan que como persona eres mejor.
Piensas en comer, y devolver las calorías. Lloras, quieres verte bien, compartir las alegrías.
Escuchar un ''jaja'' y pensar que se están riendo de ti, aguantar críticas, amenazas y lágrimas.
Intentas ser fuerte, no hacer caso. Pero no puedes, te acaban ganando.
Y tratas de no darle importancia, tratas de seguir adelante pero ya es demasiado tarde.
Sí, dependes de unos simples números para ser feliz. Yo sé perfectamente como soy, y que defectos tengo. Pero siempre llega alguien para recordartelos continuamente. Te miras al espejo y piensas, me doy una mezcla entre pena y asco. Y eso es muy triste, pero es así.
Nos han acostumbrado a eso, y por eso algunas personas cogen tal obsesión que pase lo que pase jamás podrán verse bien del todo.
Llega un momento que a todo el mundo le ves perfecto menos a ti, cada vez te ves más gorda y peor. Y no te vale que te digan que como persona eres mejor.
Piensas en comer, y devolver las calorías. Lloras, quieres verte bien, compartir las alegrías.
Escuchar un ''jaja'' y pensar que se están riendo de ti, aguantar críticas, amenazas y lágrimas.
Intentas ser fuerte, no hacer caso. Pero no puedes, te acaban ganando.
Y tratas de no darle importancia, tratas de seguir adelante pero ya es demasiado tarde.
viernes, 17 de mayo de 2013
Esto.
No eran la pareja perfecta. Ella era muy caprichosa, y el, él era él. Eran como el agua y el aceite, el día y la noche. Él era un chico respetuoso, ella una loca impulsiva. Discutían por tonterías. El prefería tomar algo en un sitio calentito, y ella.. bueno, ella amaba bailar debajo de la lluvia. Lo mejor de todo, es que los demás no apreciaban lo mejor. Él daría todo lo que tiene por hacerla reír, por verla feliz. Se tumbaba en la acera cada vez que ella le negaba un beso, hasta conseguir que se lo diera. Amaba dormirla a base de caricias y despertarla besándola en el cuello. Le encantaba ver como se emocionaba cuando le decía cuanto la quería y ver como se alocaba cantando bajo la ducha. Odiaba que le besara con gloss, pero le encantaba el sabor que le dejaban sus labios. Que cada vez que le dijera te quiero le contestara con un " y yo a ti enano mierdoso". Le volvía loco hablar con ella sabiendo que esta solo hacía mirarle la boca con una mirada tentadora. La amaba por encima de cualquier cosa. Lo que tampoco sabían era que a ella le costaba recobrar el aliento cada vez que le miraba a los ojos. Que la piel se le ponía de gallina cada vez que él acercaba su boca a su oído. Que fuera tan sensible y sincera le encandilaba. Era como tocar la melodía adecuada en el momento adecuado. Ella se sentía especial cada vez que le regalaba una sonrisa, o cada vez que la comía con la mirada. Amaba caminar por la calle con él; siempre y cuando sus brazos le sirvieran de abrigo. Que cuando pasearan por escaparates viniera él con las manos llenas de las cosas que a ella tanto le gustaban. Amaba quedarse dormida sabiendo que él no dormiría esa noche. Se la pasaría observándola. Le encantaba ponerse sus sudaderas sabiendo que iba a estar impregnada de su olor el resto del día. Se sentía orgullosa de decir, sí, es él. Es mi vida entera.
martes, 14 de mayo de 2013
< >
Yo se podría decir que nunca he sido feliz del todo. Siempre he estado mal por alguna cosa. Admiro a esa gente que se quiere, que tiene un autoestima aceptable, sin llegar a tenerlo por la nubes. Que es capaz de pasárselo bien en cualquier sitio, que tiene buenos amigos y gente en la que confiar. Yo la verdad es que nunca he tenido eso, y creo que al paso que voy no lo voy a tener nunca. Quizás el mayor fallo es que para que la gente me quiera, primero tenga que quererme yo, y como lo veo bastante complicado, pues.
Algo que no comprendo, es por qué la poca gente que merece la pena tiene que estar tan lejos. Por qué siempre tenemos que estar rodeados de 'personas' que lo único que tratan de hacer es de hacerte sentir mal, humillarte y dañarte. Nunca llegaré a entender qué le ven de gracioso a que una persona lo esté pasando mal por su culpa.
Hay momentos en que no aguantas más, ¿sabéis?. Hay momentos en los que si tuvieras un par de cojones, terminarías con todo esto de una vez.
Hay momentos que piensas, ¿por qué yo?, qué he hecho, por qué no puedo encajar. Pero no obtienes una respuesta clara.
Sólo eres capaz de autodestruirte a ti misma, porque es a lo que te han acostumbrado. Cuando llega alguien que rompe esas reglas, te sientes tan extraña, ¿verdad?. Pero que pocos lo hacen.
Muchos no tienen ni idea, de lo que se puede llegar a sentir, y es mejor así, que no lo sepan. Porque como duele.
Intentas mantenerte fuerte, pero hasta los fuertes caen alguna vez. Así que se dijo; qué remedio. A estas ganas de morir, las llamaré vida.
Algo que no comprendo, es por qué la poca gente que merece la pena tiene que estar tan lejos. Por qué siempre tenemos que estar rodeados de 'personas' que lo único que tratan de hacer es de hacerte sentir mal, humillarte y dañarte. Nunca llegaré a entender qué le ven de gracioso a que una persona lo esté pasando mal por su culpa.
Hay momentos en que no aguantas más, ¿sabéis?. Hay momentos en los que si tuvieras un par de cojones, terminarías con todo esto de una vez.
Hay momentos que piensas, ¿por qué yo?, qué he hecho, por qué no puedo encajar. Pero no obtienes una respuesta clara.
Sólo eres capaz de autodestruirte a ti misma, porque es a lo que te han acostumbrado. Cuando llega alguien que rompe esas reglas, te sientes tan extraña, ¿verdad?. Pero que pocos lo hacen.
Muchos no tienen ni idea, de lo que se puede llegar a sentir, y es mejor así, que no lo sepan. Porque como duele.
Intentas mantenerte fuerte, pero hasta los fuertes caen alguna vez. Así que se dijo; qué remedio. A estas ganas de morir, las llamaré vida.
lunes, 13 de mayo de 2013
Real.
Sólo quería encajar, ser una más. Poder tener gente en la que confiar, unos padres normales y un chico que la quisiera. Quería poder vivir su vida sin que nadie le impidiera hacerlo, ser feliz. No pedía tanto, joder. Tenía que soportar día a día las críticas de la gente, de esa gente a la que ella llamaba amigos e incluso de su familia. Asumir que había fracasado en la vida, que era un estorbo, que no pintaba nada allí. Intentó ser fuerte, tanto como pudo, pero siempre se acababa derrumbando. Cada día pensaba que lo mejor sería acabar con todo aquello de una vez, ya que nadie le daba un motivo para seguir. No le importaba a nadie. Nadie notaría su ausencia, nadie echaría de menos a aquella chica que aparentemente parecía estar bien pero por dentro estaba en ruinas. Jamás llegaríais a comprender como se sintió cuando tuvo que quitarse la vida, porque esta no le daba otra opción.
domingo, 12 de mayo de 2013
Domingos.
Para mi, todos los días son deprimentes, no os voy a mentir. Pero los domingos son deprimentes de por sí. En los domingos están varias clases de personas. Las primeras son las que se están todo el día o la cama o en el sofá tirados, porque tienen un resacón que no pueden con él. Un sábado más, de fiesta. Con una cogorza increíble.
Luego están las personas que da igual que sea domingo, lunes, martes o cualquier día de la semana. Ellos salen llueva, granice o nieve. Con lo cual, un domingo es como un día más. Y luego están las personas como yo. Que se pasan el domingo deprimidas pensando en la mierda de sábado que han tenido y todavía más mierda el domingo que les espera.
Y que como no tienen otra cosa que hacer, se dedican a darle vueltas a su mierda de vida. Con lo cuál, si ya estaban deprimidas, se deprimen el doble.
Te pones a pensar. ¿Y por qué me ha tenido que tocar a mi esta mierda de vida?. ¿Por qué todo el mundo tiene que ser feliz y yo no?. ¿Por qué vivo en una mierda de pueblo/ciudad donde la gente es gilipollas?. ¿Por qué tengo unos padres y unos amigos que no me comprenden?. Y así eternamente.
Luego entras en la fase de aceptación vale, vale. Tengo una mierda de vida lo acepto. Voy a dejar de darle vueltas a esto. Voy a dejar de darle vueltas a ponerme a mejorarlo, no sé. Pero por alguna extraña razón, no lo haces. No lo mejoras. Y se vuelve a repetir todo una y otra vez.
Después de una larga semana, aburrida y rutinaria como siempre. Llega el viernes y no. No cambia nada, sigues en la misma rutina que estabas entre semana. Llegas a casa, y no haces absolutamente nada, porque tienes una mierda de vida. Ni siquiera sales no, porque tus padres son tan sumamente simpáticos que no te dejan salir dos días seguidos y prefieres salir un sábado.
Llega el sábado, esperado con ansias. Porque llevas toda la semana pensando venga, que llegue el puto sábado y que esta vez no sea una mierda, ¿va?. Este sábado va a ser genial. Pero una vez más te equivocas, nada cambia todo sigue igual. Y llegas a casa pensando, mañana es domingo. Volver a empezar de nuevo.
Luego están las personas que da igual que sea domingo, lunes, martes o cualquier día de la semana. Ellos salen llueva, granice o nieve. Con lo cual, un domingo es como un día más. Y luego están las personas como yo. Que se pasan el domingo deprimidas pensando en la mierda de sábado que han tenido y todavía más mierda el domingo que les espera.
Y que como no tienen otra cosa que hacer, se dedican a darle vueltas a su mierda de vida. Con lo cuál, si ya estaban deprimidas, se deprimen el doble.
Te pones a pensar. ¿Y por qué me ha tenido que tocar a mi esta mierda de vida?. ¿Por qué todo el mundo tiene que ser feliz y yo no?. ¿Por qué vivo en una mierda de pueblo/ciudad donde la gente es gilipollas?. ¿Por qué tengo unos padres y unos amigos que no me comprenden?. Y así eternamente.
Luego entras en la fase de aceptación vale, vale. Tengo una mierda de vida lo acepto. Voy a dejar de darle vueltas a esto. Voy a dejar de darle vueltas a ponerme a mejorarlo, no sé. Pero por alguna extraña razón, no lo haces. No lo mejoras. Y se vuelve a repetir todo una y otra vez.
Después de una larga semana, aburrida y rutinaria como siempre. Llega el viernes y no. No cambia nada, sigues en la misma rutina que estabas entre semana. Llegas a casa, y no haces absolutamente nada, porque tienes una mierda de vida. Ni siquiera sales no, porque tus padres son tan sumamente simpáticos que no te dejan salir dos días seguidos y prefieres salir un sábado.
Llega el sábado, esperado con ansias. Porque llevas toda la semana pensando venga, que llegue el puto sábado y que esta vez no sea una mierda, ¿va?. Este sábado va a ser genial. Pero una vez más te equivocas, nada cambia todo sigue igual. Y llegas a casa pensando, mañana es domingo. Volver a empezar de nuevo.
Aquí os dejo un texto que hice, que quizá algunos ya hayáis leído en twitter. Pero me describe bastante bien.
No sabes lo que es ser fuerte, hasta que ser fuerte es tu única opción. Cuando te ves en ruinas, sola. Cuando tu vida se resume en un auténtico caos. Cuando te das cuenta de que nada es para siempre. Y estás vacía, y sientes que nadie te va a poder llenar de nuevo. Cuando le tienes miedo a las alturas, porque ya estás dolorida de tanto caer. Y esas cicatrices, que te hacen recordar que todo ha sido real. Ya no puedes confiar ni en ti misma, porque han hecho que ya no te valores. Cuando tienes miedo de sentir eso que algunos aún llaman amor, por miedo a que te vuelvan a hacer daño. Que de buena, has sido tonta. -'Aprendí que quien no te extraña, no te quiere. Por mucho que duela'. +Pequeña, quierete un poco más y quierele un poco menos.
«Por serle fiel a 4 y estar a ostias con el resto»
Introducción.
Hola. Antes de comenzar a escribir en el blog. Me gustaría que si vais a leerlo, supierais un poco el por qué lo he hecho y que quiero llegar a transmitir con él.
Para empezar, he decidido crearlo, porque necesitaba algo para poder expresarme aparte del twitter, y he pesando que por aquí, lo podría hacer hasta mejor.
Para continuar, me considero una persona bastante complicada de entender, y muy reservada para expresarse. Por eso he decidido hacerlo por aquí, ya que es una buena forma de expresarse y desahogarse.
Lo que quiero llegar a expresar con él, sencillamente es mi día a día. Muchas veces lo haré de forma indirecta.
Espero que podáis llegar a entenderme de alguna forma.
Para empezar, he decidido crearlo, porque necesitaba algo para poder expresarme aparte del twitter, y he pesando que por aquí, lo podría hacer hasta mejor.
Para continuar, me considero una persona bastante complicada de entender, y muy reservada para expresarse. Por eso he decidido hacerlo por aquí, ya que es una buena forma de expresarse y desahogarse.
Lo que quiero llegar a expresar con él, sencillamente es mi día a día. Muchas veces lo haré de forma indirecta.
Espero que podáis llegar a entenderme de alguna forma.
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