Gorda. Y os preguntaréis por qué comienzo esta entrada con esa palabra. No es una palabra cualquiera, es una palabra que me lleva marcando mucho tiempo, y como me marca a mi, marca a muchos más. Es una palabra que puede hacer verdaderamente daño, y que nos lleva a hacer cosas de las que muchas veces no estamos orgullosos.
Sí, dependes de unos simples números para ser feliz. Yo sé perfectamente como soy, y que defectos tengo. Pero siempre llega alguien para recordartelos continuamente. Te miras al espejo y piensas, me doy una mezcla entre pena y asco. Y eso es muy triste, pero es así.
Nos han acostumbrado a eso, y por eso algunas personas cogen tal obsesión que pase lo que pase jamás podrán verse bien del todo.
Llega un momento que a todo el mundo le ves perfecto menos a ti, cada vez te ves más gorda y peor. Y no te vale que te digan que como persona eres mejor.
Piensas en comer, y devolver las calorías. Lloras, quieres verte bien, compartir las alegrías.
Escuchar un ''jaja'' y pensar que se están riendo de ti, aguantar críticas, amenazas y lágrimas.
Intentas ser fuerte, no hacer caso. Pero no puedes, te acaban ganando.
Y tratas de no darle importancia, tratas de seguir adelante pero ya es demasiado tarde.
domingo, 19 de mayo de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
Esto.
No eran la pareja perfecta. Ella era muy caprichosa, y el, él era él. Eran como el agua y el aceite, el día y la noche. Él era un chico respetuoso, ella una loca impulsiva. Discutían por tonterías. El prefería tomar algo en un sitio calentito, y ella.. bueno, ella amaba bailar debajo de la lluvia. Lo mejor de todo, es que los demás no apreciaban lo mejor. Él daría todo lo que tiene por hacerla reír, por verla feliz. Se tumbaba en la acera cada vez que ella le negaba un beso, hasta conseguir que se lo diera. Amaba dormirla a base de caricias y despertarla besándola en el cuello. Le encantaba ver como se emocionaba cuando le decía cuanto la quería y ver como se alocaba cantando bajo la ducha. Odiaba que le besara con gloss, pero le encantaba el sabor que le dejaban sus labios. Que cada vez que le dijera te quiero le contestara con un " y yo a ti enano mierdoso". Le volvía loco hablar con ella sabiendo que esta solo hacía mirarle la boca con una mirada tentadora. La amaba por encima de cualquier cosa. Lo que tampoco sabían era que a ella le costaba recobrar el aliento cada vez que le miraba a los ojos. Que la piel se le ponía de gallina cada vez que él acercaba su boca a su oído. Que fuera tan sensible y sincera le encandilaba. Era como tocar la melodía adecuada en el momento adecuado. Ella se sentía especial cada vez que le regalaba una sonrisa, o cada vez que la comía con la mirada. Amaba caminar por la calle con él; siempre y cuando sus brazos le sirvieran de abrigo. Que cuando pasearan por escaparates viniera él con las manos llenas de las cosas que a ella tanto le gustaban. Amaba quedarse dormida sabiendo que él no dormiría esa noche. Se la pasaría observándola. Le encantaba ponerse sus sudaderas sabiendo que iba a estar impregnada de su olor el resto del día. Se sentía orgullosa de decir, sí, es él. Es mi vida entera.
martes, 14 de mayo de 2013
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Yo se podría decir que nunca he sido feliz del todo. Siempre he estado mal por alguna cosa. Admiro a esa gente que se quiere, que tiene un autoestima aceptable, sin llegar a tenerlo por la nubes. Que es capaz de pasárselo bien en cualquier sitio, que tiene buenos amigos y gente en la que confiar. Yo la verdad es que nunca he tenido eso, y creo que al paso que voy no lo voy a tener nunca. Quizás el mayor fallo es que para que la gente me quiera, primero tenga que quererme yo, y como lo veo bastante complicado, pues.
Algo que no comprendo, es por qué la poca gente que merece la pena tiene que estar tan lejos. Por qué siempre tenemos que estar rodeados de 'personas' que lo único que tratan de hacer es de hacerte sentir mal, humillarte y dañarte. Nunca llegaré a entender qué le ven de gracioso a que una persona lo esté pasando mal por su culpa.
Hay momentos en que no aguantas más, ¿sabéis?. Hay momentos en los que si tuvieras un par de cojones, terminarías con todo esto de una vez.
Hay momentos que piensas, ¿por qué yo?, qué he hecho, por qué no puedo encajar. Pero no obtienes una respuesta clara.
Sólo eres capaz de autodestruirte a ti misma, porque es a lo que te han acostumbrado. Cuando llega alguien que rompe esas reglas, te sientes tan extraña, ¿verdad?. Pero que pocos lo hacen.
Muchos no tienen ni idea, de lo que se puede llegar a sentir, y es mejor así, que no lo sepan. Porque como duele.
Intentas mantenerte fuerte, pero hasta los fuertes caen alguna vez. Así que se dijo; qué remedio. A estas ganas de morir, las llamaré vida.
Algo que no comprendo, es por qué la poca gente que merece la pena tiene que estar tan lejos. Por qué siempre tenemos que estar rodeados de 'personas' que lo único que tratan de hacer es de hacerte sentir mal, humillarte y dañarte. Nunca llegaré a entender qué le ven de gracioso a que una persona lo esté pasando mal por su culpa.
Hay momentos en que no aguantas más, ¿sabéis?. Hay momentos en los que si tuvieras un par de cojones, terminarías con todo esto de una vez.
Hay momentos que piensas, ¿por qué yo?, qué he hecho, por qué no puedo encajar. Pero no obtienes una respuesta clara.
Sólo eres capaz de autodestruirte a ti misma, porque es a lo que te han acostumbrado. Cuando llega alguien que rompe esas reglas, te sientes tan extraña, ¿verdad?. Pero que pocos lo hacen.
Muchos no tienen ni idea, de lo que se puede llegar a sentir, y es mejor así, que no lo sepan. Porque como duele.
Intentas mantenerte fuerte, pero hasta los fuertes caen alguna vez. Así que se dijo; qué remedio. A estas ganas de morir, las llamaré vida.
lunes, 13 de mayo de 2013
Real.
Sólo quería encajar, ser una más. Poder tener gente en la que confiar, unos padres normales y un chico que la quisiera. Quería poder vivir su vida sin que nadie le impidiera hacerlo, ser feliz. No pedía tanto, joder. Tenía que soportar día a día las críticas de la gente, de esa gente a la que ella llamaba amigos e incluso de su familia. Asumir que había fracasado en la vida, que era un estorbo, que no pintaba nada allí. Intentó ser fuerte, tanto como pudo, pero siempre se acababa derrumbando. Cada día pensaba que lo mejor sería acabar con todo aquello de una vez, ya que nadie le daba un motivo para seguir. No le importaba a nadie. Nadie notaría su ausencia, nadie echaría de menos a aquella chica que aparentemente parecía estar bien pero por dentro estaba en ruinas. Jamás llegaríais a comprender como se sintió cuando tuvo que quitarse la vida, porque esta no le daba otra opción.
domingo, 12 de mayo de 2013
Domingos.
Para mi, todos los días son deprimentes, no os voy a mentir. Pero los domingos son deprimentes de por sí. En los domingos están varias clases de personas. Las primeras son las que se están todo el día o la cama o en el sofá tirados, porque tienen un resacón que no pueden con él. Un sábado más, de fiesta. Con una cogorza increíble.
Luego están las personas que da igual que sea domingo, lunes, martes o cualquier día de la semana. Ellos salen llueva, granice o nieve. Con lo cual, un domingo es como un día más. Y luego están las personas como yo. Que se pasan el domingo deprimidas pensando en la mierda de sábado que han tenido y todavía más mierda el domingo que les espera.
Y que como no tienen otra cosa que hacer, se dedican a darle vueltas a su mierda de vida. Con lo cuál, si ya estaban deprimidas, se deprimen el doble.
Te pones a pensar. ¿Y por qué me ha tenido que tocar a mi esta mierda de vida?. ¿Por qué todo el mundo tiene que ser feliz y yo no?. ¿Por qué vivo en una mierda de pueblo/ciudad donde la gente es gilipollas?. ¿Por qué tengo unos padres y unos amigos que no me comprenden?. Y así eternamente.
Luego entras en la fase de aceptación vale, vale. Tengo una mierda de vida lo acepto. Voy a dejar de darle vueltas a esto. Voy a dejar de darle vueltas a ponerme a mejorarlo, no sé. Pero por alguna extraña razón, no lo haces. No lo mejoras. Y se vuelve a repetir todo una y otra vez.
Después de una larga semana, aburrida y rutinaria como siempre. Llega el viernes y no. No cambia nada, sigues en la misma rutina que estabas entre semana. Llegas a casa, y no haces absolutamente nada, porque tienes una mierda de vida. Ni siquiera sales no, porque tus padres son tan sumamente simpáticos que no te dejan salir dos días seguidos y prefieres salir un sábado.
Llega el sábado, esperado con ansias. Porque llevas toda la semana pensando venga, que llegue el puto sábado y que esta vez no sea una mierda, ¿va?. Este sábado va a ser genial. Pero una vez más te equivocas, nada cambia todo sigue igual. Y llegas a casa pensando, mañana es domingo. Volver a empezar de nuevo.
Luego están las personas que da igual que sea domingo, lunes, martes o cualquier día de la semana. Ellos salen llueva, granice o nieve. Con lo cual, un domingo es como un día más. Y luego están las personas como yo. Que se pasan el domingo deprimidas pensando en la mierda de sábado que han tenido y todavía más mierda el domingo que les espera.
Y que como no tienen otra cosa que hacer, se dedican a darle vueltas a su mierda de vida. Con lo cuál, si ya estaban deprimidas, se deprimen el doble.
Te pones a pensar. ¿Y por qué me ha tenido que tocar a mi esta mierda de vida?. ¿Por qué todo el mundo tiene que ser feliz y yo no?. ¿Por qué vivo en una mierda de pueblo/ciudad donde la gente es gilipollas?. ¿Por qué tengo unos padres y unos amigos que no me comprenden?. Y así eternamente.
Luego entras en la fase de aceptación vale, vale. Tengo una mierda de vida lo acepto. Voy a dejar de darle vueltas a esto. Voy a dejar de darle vueltas a ponerme a mejorarlo, no sé. Pero por alguna extraña razón, no lo haces. No lo mejoras. Y se vuelve a repetir todo una y otra vez.
Después de una larga semana, aburrida y rutinaria como siempre. Llega el viernes y no. No cambia nada, sigues en la misma rutina que estabas entre semana. Llegas a casa, y no haces absolutamente nada, porque tienes una mierda de vida. Ni siquiera sales no, porque tus padres son tan sumamente simpáticos que no te dejan salir dos días seguidos y prefieres salir un sábado.
Llega el sábado, esperado con ansias. Porque llevas toda la semana pensando venga, que llegue el puto sábado y que esta vez no sea una mierda, ¿va?. Este sábado va a ser genial. Pero una vez más te equivocas, nada cambia todo sigue igual. Y llegas a casa pensando, mañana es domingo. Volver a empezar de nuevo.
Aquí os dejo un texto que hice, que quizá algunos ya hayáis leído en twitter. Pero me describe bastante bien.
No sabes lo que es ser fuerte, hasta que ser fuerte es tu única opción. Cuando te ves en ruinas, sola. Cuando tu vida se resume en un auténtico caos. Cuando te das cuenta de que nada es para siempre. Y estás vacía, y sientes que nadie te va a poder llenar de nuevo. Cuando le tienes miedo a las alturas, porque ya estás dolorida de tanto caer. Y esas cicatrices, que te hacen recordar que todo ha sido real. Ya no puedes confiar ni en ti misma, porque han hecho que ya no te valores. Cuando tienes miedo de sentir eso que algunos aún llaman amor, por miedo a que te vuelvan a hacer daño. Que de buena, has sido tonta. -'Aprendí que quien no te extraña, no te quiere. Por mucho que duela'. +Pequeña, quierete un poco más y quierele un poco menos.
«Por serle fiel a 4 y estar a ostias con el resto»
Introducción.
Hola. Antes de comenzar a escribir en el blog. Me gustaría que si vais a leerlo, supierais un poco el por qué lo he hecho y que quiero llegar a transmitir con él.
Para empezar, he decidido crearlo, porque necesitaba algo para poder expresarme aparte del twitter, y he pesando que por aquí, lo podría hacer hasta mejor.
Para continuar, me considero una persona bastante complicada de entender, y muy reservada para expresarse. Por eso he decidido hacerlo por aquí, ya que es una buena forma de expresarse y desahogarse.
Lo que quiero llegar a expresar con él, sencillamente es mi día a día. Muchas veces lo haré de forma indirecta.
Espero que podáis llegar a entenderme de alguna forma.
Para empezar, he decidido crearlo, porque necesitaba algo para poder expresarme aparte del twitter, y he pesando que por aquí, lo podría hacer hasta mejor.
Para continuar, me considero una persona bastante complicada de entender, y muy reservada para expresarse. Por eso he decidido hacerlo por aquí, ya que es una buena forma de expresarse y desahogarse.
Lo que quiero llegar a expresar con él, sencillamente es mi día a día. Muchas veces lo haré de forma indirecta.
Espero que podáis llegar a entenderme de alguna forma.
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